Para instalar Gradle en nuestro ordenador, el proceso es bastante similar sin importar si usamos Windows, Linux o Mac, ya que Gradle es un programa de código abierto y multiplataforma. Lo primero que debemos hacer es ir a la página oficial de Gradle, gradle.org, y descargar la distribución completa que termina en all. Esta versión incluye todos los binarios necesarios para ejecutar Gradle. También existe una versión bin que es más ligera, pero para asegurarnos de tener todo lo necesario, es mejor optar por la versión all.
Una vez descargado el archivo ZIP, lo extraemos en una ubicación que consideremos conveniente. Por ejemplo, en Windows podemos mover la carpeta extraída a la raíz del disco C o a una carpeta de desarrollo, evitando dejarla en la carpeta de descargas para no perderla al hacer limpieza. Dentro de esta carpeta extraída debe haber una subcarpeta llamada bin, que contiene los ejecutables gradle para sistemas Unix (Linux y Mac) y gradle.bat para Windows.
Gradle está desarrollado en Groovy y funciona sobre la máquina virtual de Java, por lo que no requiere una instalación compleja. Lo que realmente necesitamos es poder invocar el comando gradle desde cualquier terminal sin tener que escribir la ruta completa. Para lograr esto, debemos configurar las variables de entorno en nuestro sistema.
Primero, creamos una variable de entorno llamada GRADLE_HOME que apunte a la carpeta donde hemos extraído Gradle. Por ejemplo, si la carpeta está en /home/usuario/gradle-2.2.1, esa será la ruta que asignemos a GRADLE_HOME. En sistemas Unix, esto se puede hacer temporalmente con el comando:
export GRADLE_HOME=/ruta/a/gradle-2.2.1
Podemos verificar que está bien configurada con:
echo $GRADLE_HOME
cd $GRADLE_HOME
Luego, para poder ejecutar gradle desde cualquier lugar, añadimos la carpeta bin de Gradle a la variable PATH. Esto se hace agregando lo siguiente:
export PATH=$GRADLE_HOME/bin:$PATH
Es importante incluir :$PATH al final para no sobrescribir el resto de rutas ya configuradas en PATH. En Windows, la configuración de variables de entorno se realiza desde las opciones del sistema, buscando variables de entorno en el menú inicio y agregando o modificando las variables GRADLE_HOME y PATH para incluir la ruta correcta.
Una vez configuradas estas variables, podemos comprobar que Gradle está instalado correctamente ejecutando en la terminal:
gradle -version
Si todo está bien, veremos la versión de Gradle instalada junto con algunas propiedades del sistema. Si recibimos un mensaje de error indicando que el comando no existe, significa que no hemos configurado correctamente las variables de entorno.
Con estos pasos, tendremos Gradle listo para usar en nuestro sistema, facilitando la ejecución de comandos sin necesidad de especificar rutas completas y asegurando que otros programas o IDEs puedan detectar la instalación correctamente.