Para comenzar a trabajar con Git, lo primero que debemos tener claro es cómo iniciar un repositorio desde cero. Imaginemos que estamos desarrollando una página web para un cliente, aunque realmente el tipo de proyecto no importa. Lo importante es organizar nuestro espacio de trabajo creando una carpeta específica para el proyecto, por ejemplo, una llamada pagina-cliente dentro de una carpeta general de proyectos.
Una vez creada esta carpeta, el siguiente paso es inicializar el repositorio Git dentro de ella. Git funciona mediante subcomandos, que son comandos específicos que se ejecutan después de escribir git en la terminal. Por ejemplo, para crear un nuevo repositorio utilizamos el subcomando init. Al ejecutar git init dentro de la carpeta del proyecto, Git crea una carpeta oculta llamada .git donde se almacenan todos los datos del repositorio. Esta carpeta es fundamental para el funcionamiento de Git y debemos asegurarnos de no perderla ni manipularla directamente.
Para verificar el estado actual del repositorio, podemos usar el subcomando status. Al ejecutarlo justo después de crear el repositorio, veremos que estamos en la rama principal llamada master y que aún no hemos realizado ningún commit, por lo que no hay cambios registrados.
El concepto de commit es esencial en Git. Un commit representa un conjunto de cambios atómicos que registramos en el repositorio. La idea es que cada commit refleje una tarea o modificación concreta, como agregar la cabecera de una página, corregir un error o implementar una nueva funcionalidad. Esto nos permite tener un historial claro y organizado de la evolución del proyecto.
Para ilustrar esto, creamos un archivo llamado index.html con un contenido sencillo, por ejemplo, un título que diga Bienvenidos a la web de mi empresa. Una vez guardado el archivo, queremos indicarle a Git que hemos realizado un cambio que queremos registrar. Para ello, usamos el comando git add index.html, que añade el archivo al área de preparación o staging area. Antes de hacer esto, si ejecutamos git status, veremos que el archivo aparece como untracked, lo que significa que Git sabe que existe pero aún no está siendo rastreado para el próximo commit.
Al añadir el archivo con git add, el estado cambia a changes to be committed, indicando que el archivo está listo para ser incluido en el siguiente commit. Finalmente, para registrar el cambio, ejecutamos git commit. Esto abrirá un editor de texto donde debemos escribir un mensaje descriptivo del cambio realizado, por ejemplo, Crea la plantilla de la página. Este mensaje es importante para entender el propósito de cada commit en el historial del proyecto.
Al guardar y cerrar el editor, Git registra el commit y nos muestra un resumen con información como el identificador del commit, la rama en la que estamos y los archivos modificados. Si volvemos a ejecutar git status, veremos que el directorio de trabajo está limpio, lo que significa que todos los cambios están registrados y no hay modificaciones pendientes.
Con estos pasos hemos aprendido a crear un repositorio Git, entender qué es un commit y cómo gestionar los archivos modificados usando git status y git add. Esto nos permite organizar nuestro proyecto de manera eficiente y segura desde el inicio.
# Crear carpeta para el proyecto
mkdir -p proyectos/pagina-cliente
cd proyectos/pagina-cliente
# Inicializar repositorio Git
git init
# Crear archivo index.html con contenido básico
echo "<!DOCTYPE html>
<html>
<head>
<title>Bienvenidos a la web de mi empresa</title>
</head>
<body>
</body>
</html>" > index.html
# Verificar estado del repositorio
git status
# Añadir archivo al área de preparación
git add index.html
# Confirmar cambios con un commit
git commit -m "Crea la plantilla de la página"
# Verificar estado nuevamente
git status